Nuestras Leyendas

EL CERRO DEL PIZHI Y SUS MISTERIOS

Hace muchos años, en un pequeño pueblito donde vivían pocas familias indígenas y también colonos españoles, cuando el desarrollo tecnológico no existía. Las familias se reunían en las noches antes de sus sueños, los abuelos contaban cosas que les encantaban escuchar a los niños, las aventuras  de los hechos de heroísmo, o de mundos extraños y mágicos, todos pensaban en un mundo extraño así se acostaban en sus lechos imaginando un escenario nuevo, lleno de aventuras. De acuerdo a los cuentos y leyendas se narraban con detalles poniendo la suspicacia, el colorido a cada una de sus narraciones: a veces amarguras, otras satíricas y de humor, todos levan esa sazón que hasta hoy se recuerda y lo hermoso era que se unía la familia a la curiosidad, y las ocurrencias de los niños que siempre ponían en apuros a los abuelos: lo bueno era que no se utilizaban maneras vulgares de expresión y si lo usaban como repudio por malas actuaciones de otros seres, otras veces nos contaban frente a las cosas que se hacían de niño siempre les gustaba preguntar en una caminata o viaje donde se encuentra ellos le dicen, se llama este punto o se denomina así porque allí sucedió tal hecho. El ser humano siempre sueña en fortunas y en parejas exóticos y de ello que cuenta de encantos o viajes a lugares y ciudades encantadas, donde juega la imaginación en otras dimensiones como las ciudades llenas de luz y música extraña que reflejan en sus interiores como el del Corazón, más se refiere a un pueblo de San Juan, fundada el 24 de junio de 1574 por españoles y por mostrarse resistente a la conquista española, a esté pueblo conocido como Paiguara y en honor al Mío Cid o Cid Campeador Rodrigo Díaz de Vivar.

En el suelo que establece un nuevo pueblo junto a fortalezas y con vigilancia permanente como atalayas naturales, desde donde la comunicación es inmediata con el ulular de caracoles marinos y cuernos de animales, anunciando o denunciando al instante y muchas de las veces convocando, muy difícil de sorprender así sus habitantes resistieron muchos años y conservó  sus vivencias milenarias.

Entre leyendas, cuentos y mitos contados de generaciones que guardan expresiones de canciones en sus corazones, sin lugar a duda la dulce esperanza se teje al convivir en unión íntima con la naturaleza, mirando siempre a su suelo (Madre tierra), al Agua pura (Agua dulce), contemplando las estrellas, el sol como padre controlador de cada día y la madre Luna señalando todos los días con ternuras y calidez, actividades de vivientes, en fin todos como útiles y armoniosos cada instante, las energías de vida infinita “No me engaño a mí mismo, peor al que conmigo vive, no debo quitar al que necesita igual que yo. Si todos trabajan por mejorar su existencia no debo estar inactivo”, dijeron mis ancestros con sabiduría.

No robar, no mentir, no ser ocioso, sólo así conviviremos con armonía. Todos somos pacíficos mientras todo marcha concordante, naciendo, creciendo, reproduciendo y muriendo, de ahí que como hombre con pensamiento elevado no acepta morir y buscar al creador de toda la existencia y tiene razón la vida energética nunca se agotará.

Con la llegada de los españoles, lo que era sagrado profanaron su ambición, por nuestras riquezas, se impulsaron maltratando a cada nativo para imponer su doctrina que su dios ambiciona imponía, porque con el pasar de los años hemos conocido que el Dios de los humanos eran y nosotros éramos como animales o bestias, porque al faltar a sus ceremonias vestían forzosamente con cuernos de venado y con huicundos para burlarse de este humano, así se sembró e terror bajaron el autoestima y lavaron a muchos su conocimiento que el indio no vale para nada, y aunque impuestos a la fuerza el idioma, siempre recordará en la conciencia y el orgullo que somos de raza natural de América.

La violencia española permaneció para muchos años, a pesar de gritos de independencia y la libertad de alfaristas de liberarse de yugo español sus vidas ofrendaron sobre los conservadores, muchos se adoctrinaron con saña un natural indígena le desprecia a otro diciendo “indio”. El esclavismo, el servilismo parece que ya pasaron, pero impuestos estamos  hoy mis hermanos, de nuevo esclavos somos al mirar aquellos trozos de papeles que marcas de poder tienen y por más papeles que consigamos en nuestras manos frente al valor de la vida, inútiles son.

En rebeldía se dijo, yo me alimentaré de los frutos de mi madre tierra tú trágate los inventos de poder que para humano muerte son, pedazos de papeles, marcados. Comprobados fueron desde inventos de monedas que perdieron sus valores y hoy, hasta el mismo poderoso Dólar se devalúa.

Mis abuelos, los nativos de América, cultivaban criaban a sus animales y vivían junto a su familia que era lo sagrado y se defendía de los agresores; sus vestidos de lana hilados a mano para proteger del frio y las pieles del Agua. Los colores eran tomados de la naturaleza, de las raíces y cortezas, musgos y minerales aflorantes en los suelos y se fundían los metales para adornar su cuerpo con oro, conocidos como lágrimas del sol, con plata, lágrimas de luna, con cobre, sangre endurecida, bronce, así es nuestra piel; las montañas altares sagrados tienen también vida, muchas veces se defendían y se enfurecían lanzando vapor, inesperadamente se nublaban y bajaban lluvias muy gruesas. El cerro de Aislh, tiene muchos cuentos que los hechos acontecidos no han sido escritos, pero permanece algunos de ellos en la memoria.

 

LEYENDAS Y MITOS DE NUESTRO MAJESTUOSO CERRO PIZHI

LA PAILA DE ORO

Antiguamente, en plena cumbre del cerro de Pizhi había una laguna que hoy está cerca. En esta laguna nos cuentan que al medio día aparecía una paila de oro que flotaba en el agua que estaba amarrada a una beta en una de las orejas de la paila, la misma que estaba virada y si alguno trataba de coger, ésta se alejaba, finalmente se hundía y las aguas se embravecían su las eran mayores de las normales y se esfumaba. Muchas personas subían hasta el cerro para traer hierbas o leñas, pero el cerro no permitía subir con ropa nueva o de color, entonces ellos tenían que sacársela dejar debajo de una mata de serrag y subir vestidos con ropa usada remendadas de color camuflaje que se confunda con las hojas y musgos de troncos. Cuando la laguna estaba en la cumbre todos sus alrededores eran muy productivos, nos cuentan que había abundancias de habas, fréjoles, maíz, arvejas, trigos, cebada, variedades de tubérculos, las ocas, mellocos, chios, papas, las achiras y así mismo esta se extendía a las partes bajas como camotes, caña de azúcar, los sigsales pencos y que había mucho pulcre, además de frutas como limones, guayabas, guabas, capulíces, peras, granadillas, se intercambiaba estos productos entre los que vivían por el sector, el pulcre, leche cuajada y demás bebidas se transportaban en cántaros y calabazas, en esos tiempos abundaban los zapallos grandes, variedades de zambos cuya semillas preparada con ají, fréjol y papa eran una delicia al paladar, los nabos en distintas variedades serían para la alimentación.

La ambición de ser ricos cogiendo la paila de oro trajo consigo la pérdida de la producción y la escasez de lluvias. Nos cuentan que un givano (Brujo).subió a la cumbre llevando una olla de manteca hirviendo y la arrojó a la laguna para poder adueñarse de la paila de oro. Al ser lanzada la manteca hirviendo, reacciona está laguna cuyas aguas se evaporaron inmediatamente, tomando distintas figuras de animales y aves. Viene la escasez de producción y la gente empieza a migrar, ellos dicen a buscar la vida, porque la laguna se secó y comenzó los veranos seguidos; acuérdense de las bondades de mi tierra; entonces una vos misteriosa desde las entrañas de la tierra, recuenta las desgracias de sus habitantes y dice es necesario que vayan a la laguna de Saraguro y traigan el agua en un cántaro nuevo, con faja tejida estilo peine, es decir con tejido multicolores y además que llevaran un niño recién nacido sin bañarlo y sin dar seno, esto tenía que entregarlo con una ceremonia a la laguna seca, derramando el agua y entregando al niño, cosa que ninguno se ha atrevido hacer tales cosas.

 

CERRO PIZHI 

Un cerro sagrado donde existe algo especial, de cuyas faldas emana el líquido vital, el agua son ocho Juntas Administrativas de Agua que se aprovechan y además dentro de este cerro se encuentran niños que sirven para la cerámica, con caolín, feldespato y arcilla.

Una empresa minera estuvo por más de treinta años explotando el feldespato, aún principio daban trabajo a la gente de lugar, luego redujeron el personal; trabajaban con maquinaria pesada, explosivos, produciendo daños ecológicos, hundimientos del suelo, destrozos de viviendas. Por este mismo tiempo abren una carretera a Zhuzhincay y a los reservorios de agua de Bacpancel. Estos gringos, empresarios que en nada habían apoyado a la gestión de la vía señalada que aprovecharon para sacar las minas que han tenido adjudicadas, es allí cuando comienza a sentirse la amenaza a la población de los alrededores del cerro Pizhi, por ello solicitan de inmediato un estudio de los daños al impacto ambiental y soluciones de los problemas que les han causado por explotar sus recursos.

Al irse agravando la situación para los moradores de San Juan, un cierto día impidieron que continúen con la extracción de materiales, pero la empresa quería negociar, sus habitantes señalaron que no hay negocias al defender lo que es vida. Sordos los empresarios un día se aventuraron a llevarse si es posible todo el cerro on muchos tractores, volquetas y la fuerza pública, pronto fue alarmada a una sola voz la población en cuestión de minutos bloquearon todas las vías y las volquetas, tráileres tuvieron que dejar todos los materiales y llevarse todo el equipo de explotar las minas, esto fue de hecho, pero otro día volvieron por su derecho con autoridades de la capital al igual se reunió toda la población y se pronuncian que el cerro es padre, madre e hijos  y que ofrendaran sus vidas en defensa de su cerro.

Estos cerros que se han emergido desde las entrañas mismas de la madre tierra nos muestran siluetas humanas y tienen rigor sus habitantes, al decir que es padre, madre e hijos. Cuando miramos a este cerro en los crepúsculos de la aurora o tal vez al caer la noche, hablan con encanto y nos muestran siluetas que nos dejan abismados. El cerro mirando desde el norte de Gualaceo se nota una persona adorando al sol, arrodillado y besando el suelo como expresión de reverencia y admiración que el sol del oriente cada mañana.

Mirando desde el sector de Tierra Blanca de San Bartolomé se puede observar el cerro  de Pizhi que se trasforma en una mujer embarazada con la cabeza al occidente y los pies al oriente.

Otro día miraba al cerro detenidamente, se pudo ver al padre con la cabeza sobre Bacpancel.

Al mirar fijamente al cerro, pude ver en la cumbre una silueta de funeral, elevado en lo alto al que reposa en la tierra en contacto con la eternidad, como muerto.

En la noche observamos al cerro, se pudo ver al hombre mirando al oriente, es mucho más alto que desde el sur occidente.

La silueta de los niños en la cumbre, uno de los relatos más curiosos, al decir entregar al cerro un niño recién nacido, su silueta presenta el rostro del niño y allí se encuentra la laguna seca, ubicado en el pecho del niño.

Nunca estaba tan impresionado de las sombras que arrojaban en los crepúsculos y es así, un día por asuntos de trabajo me fui a Tunzha, cerca de la capilla de Santa Catalina y observé con admiración al cerro, una mujer en etapa de alumbramiento.

De estas ilusiones contaba con doña Filomena y me dijo a mí me da mucho miedo porque allí está la calavera y con paciencia me indicó ahí está y pude ver la carretera que conduce a San Bartolomé en la quebrada de la tranca.

Estaba ilusionado seguí observando aquel cerro mágico y miré dos esféricos, no determiné, me dije parece dos testículos. Pasaron los días, miré detenidamente y me di cuenta que era el esposo y la esposa juntos acotados, al capricho de la naturaleza me muestra que el hombre abraza y protege a su esposa

La sal es mineral apetecido por los seres humanos y este mineral había aparecido en la quebrada de Gasha y de manera líquida, cuenta que desapareció y que luego había aparecido en el derrumbe de Shushún y de pronto se esfumo para huir con dirección al oriente. Justamente con lo que relata se asemeja a la venta de la sal líquida embotellada en tiempos de Hortensia Mata y sus relatos de la novela Sal. La opulencia de la madre naturaleza, una de las precauciones de los seres humanos representan en estatuas, en caso del Parque central del Cantón Gualaceo.


Y fijándome desde Chusquin mire la serpiente como símbolo ancestro de sabiduría o contradicción elemental.Como detalla el Zambo Alvarado a la mujer sin brazos, lleno de artesanías y frutos de las plantas, más el cerro del Pizhi hoy te presenta en el crepúsculo mostrando su busto de mujer, cuyo paguo de vista de la Volorosa, Saractar (crepúsculo)

LEYENDAS DE ENCANTOS Y REGRESO DE FORTUNAS

Cuando alguien sustrae o roba una fortuna, lo recupera de manera estrepitosa. Nos cuenta Don Francisco que su papá había encontrado un juego de joyas en el cerro, los mismos que eran artes, cucharas y otros, de lo que cuando murió su papá le dejó de herencia y lo guardó por mucho tiempo; un día Don Francisco se casó con Priscila y él le regaló a su mujer le colocó estos eretes quedó muy hermosa: él se fue a la Costa a su trabajo en la bananera y lo sorprendieron que su mujer había muerte y regresó inmediatamente a ver a su amada que había muerto, entonces se enteró que la causa de su fallecimiento era por un rayo había perdido los aretes. Según el vecino Manuel, dice haber caído en rayo en pleno verano y que llevó el sombrero de Priscila hasta muy arriba y los aretes no resabe que pasó, lo único es que el rayo recuperó las joyas del cerro y el cielo se enrojeció.

Don Francisco nos cuenta que cuando era niño, él había estado pastoreando las ovejas con un amiguito, en la poza del cerro habían visto en el fondo un racimo de plátanos maduros con hormigas, no pensaron dos veces y se pusieron a sacar; como ha estado profundo sacaron con sogas a los borregos, el uno se amarró contra un árbol  de serrag y el otro lo iba soltando de pronto un tremendo estruendo lo perdió el sentido y cuando despertó no encontraron el racimo solamente estaban atados en el árbol que sonaban los oídos, muy asustados regresaron a la casa y contaron a sus padres y ellos no les creyeron.

El cerro de Pizhi, hábitat de venados, gavilanes, curiquingues, conejos, lechuzas, búhos, colibríes, mirlos, canarios, jilgueros y curiosamente hasta guacamayas, perdices, diversidad de mariposas y en su cumbre guarda los escarabajos, que en ciertas ocasiones bajan en busca de luz entre los meses de marzo y abril de cada año, increíblemente asoman otros animales de otros lugares, como leopardos, osos, erizos, añas. Los abuelos cuentan que los cerros juegan al intercambio de animales y metales preciosos como el otro y en ciertas ocasiones, cuando hay reflejos de luz o centelleos, ellos decían “Esta refilando la noche, seguro que va a llover o va hacer verano”. Una vez que me contaron que los cerros de Pizhi y de Fasaiñan estaban unidos con lianas o bejucos que se colgaban, donde cruzaban los animales desde estos cerros de Pizhi se iban raposos, lobos, venados, conejos, perdices, y de Fasaiñan venían leopardos, osos, guagurro, erizos, añas. Según este relato nos dice que era una mañana nublada y de luna llena, al mirar este acontecimiento esta persona se santiguo mirando este hecho curioso y mágicamente desapareció lo que miraba.

Don Alberto un tiempo operaba en el sistema de Agua Potable de San Juan Centro y en recorridos de mantenimiento de sistema se fue hasta un lugar llamado La Cascada, que está al occidente del Occidente del Pizhi y al introducirse hasta las tomas de agua, en un paraje solitario fue cuando pudo admirar las más diversas aves, junto a la cascada, en la que miró sus coloridos y escuchó sus cánticos y trinos: nos cuenta que allí habían pájaros azules obscuros, negros, amarillos, rojizos, sus voces eran como pollos, otros eran jilgueros y junto estaba un búho, e igual que los mirlos, una experiencia emocionante y decía “vale la pena que trabajen en defensa y prevención del bosque, fauna y cuidado de los recursos naturales.

PIZHI CON MEDICINA TRADICIONAL

Este cerro tiene sus virtudes de curar a ciertas personas ofreciendo plantas medicinales, de hecho tiene muchas propiedades de sanar ciertas dolencias o malestares, curiosamente para algunos [es muestra sus más exóticos jardines al medio día y permite que puedan llevar las medicinas para los enfermos, y nos cuentan que no es para todos, se asemeja a una ordenación total de plantas y flores, incluso tiene andenes y pasadizos donde puede ver flores que tienen los coleccionistas, comenzando por las más variadas orquídeas, rosas, claveles, pimpinelas, amor constante, hortensias, las más diversas broméelas, y curiosamente don Francisco nos cuenta que se encuentra una pileta de tres pisos es de bronce y el agua que chorrea de la pileta cambia de color a rojo. Él nos cuenta que agarra un clavel y mira las nubes que bajaban del cielo y corre hasta llegar a Bacpancel, porque se mojaba con gotas gruesas de lluvia, según contó su experiencia.

Para otros entendidos de medicina, el cerro tiene muchas hierbas medicinales y recolectan de acuerdo a las enfermedades como lo hace la señora Adelaida Ullaguarí de Bacpancel. Una señora que trabaja ayudando a los niños en sus dolencias mirando la orina, luego de las limpias con huevo de gallina, conoce de plantas medicinales; según ella cuenta que aprendió de su fallecido padre llamado Esteban, aunque no sabe leer ni escribir, sin embargo, conoce de los secretos que encierran las plantas, animales y su utilidad en la medicina alternativa.

Entre cuentos y leyendas nuestros abuelos contaron la existencia de un lugar llamado Logroño y que para llegar allí se va de una forma mágica, los caminos que conducen están al oriente de este pueblo de San Juan. Nos cuentan que habían perdido una yunta de toros y se iba en busca de los mismos y al caminar por un paraje solitario de repente se dio cuenta que había entrado en un lugar desconocido, era una ciudad en la que había mucha actividad, donde todo se movía de una era muy avanzada y este lugar lleno de misterios pudo contemplar los más inéditos avances de la ciencia formal, vista en que todo estaba bajo un control y las cosas estaban muy organizadas, Se caminaban en platabandas silenciosas de un lugar a otro y no se necesitaba hacer esfuerzos para caminar, solamente estar orientado a que direcciones quería llegar, las señales fueron luminosas y figurativas que se entendían en un lenguaje común; no habían letras sino señales dibujadas que cualquier ser humano entendería y sus habitantes muy atentos, hospitalarios le tomaban atención al visitante.

Al visitante le interesó llegar hasta un templo misterioso donde su imponente construcción parecía que unía la tierra con el cielo, allí él quería visitar y no pudo porque velaban dos gigantes muy parecidos a los perros, que salía llamas por los ojos retrocedió muy asustado y luego comprendió que estaba prohibido entrar allí. Estos gigantes cuidaban además las cuerdas o cabos que sujetaban a los martillos de unas gigantescas campanas. Un personaje desconocido le contó que si llegaría a tocar las campanas de este misterioso templo había confundido a otras ciudades y este había vuelto a una etapa normal, desconcertado caminaba por esta ciudad que ofrecía caminos y más caminos que conducía a los cuatro puntos cardinales: sus bandas giraban y giraban transportando a tantos seres en sus ocupaciones de cada día, curiosamente esta ciudad estaba llena de parques lineales o jardines, donde abundaba diversidades de frutos, flores que adornaban la ciudad, además muchas aves y otras especies de purnas, ardillas y monos, al igual que las retorcidas serpientes que se soleaban en las ramas; estaban las iguanas entre los troncos y ranas. Todos eran adornos vivos de una ciudad muy moderna, los víveres llegaban en las platabandas para sus habitantes y los vigilantes hacían que los productos lleguen a sus destinos, me gustaban los guayabos los había arrancado y saboreado.

Salí con dirección al oriente y encontré un centro mercantil donde muy amables me atendían, me pasé de largo, llegué hasta los cañaverales donde estaban playas interminables de esta planta y seguí caminando encontré una fábrica inmensa de dulce de caña y más allá lo cristalizaban el dulce y preparaban muchos jarabes con variedades infinitas de esencias y lo malo era que no pude traer para hacer que sientan los distintos sabores y aromas muy deliciosos; seguí la platabanda que me llevaba al oriente, encontré plantas más exóticas que nunca en mi vida había visto, no podría decir los nombres porque la verdad se parecían mucho a los nuestros y de aromas tan exquisitos que me hacían sentir tan reconfortado; estas fragancias nunca lo olvidaré.

Seguí caminado, llegué a otro lugar donde habían muchas gemas de inmensa variedad, de colores muy parecidos a los ojos que miraban a quien se aproxima, estos territorios ya parecían muy terribles porque formaban inmensas grietas y bóvedas interminables donde las piedras preciosas resplandecían y al fondo estaban los mineros extrayendo el oro de las entrañas de la tierra, y más al fondo miré, pude contemplar una de las más modernas máquinas produciendo energía magnética de distintas formas, eran los secretos para el transporte por invención y se podían inclusive viajar a otras dimensiones, desde este punto me enlacé con el espacio infinito y en nave esférica me ofrecía en una de las piezas que apoyaban con cautela y con temor me apegué y la nave me lleva hasta su interior y luego se despega llevando a otro lugar donde el tiempo y el espacio no cambiaban, sin embargo en este lugar todo es fácil, porque la esfera viaja a una velocidad increíble y en el espacio en medio de las distantes estrellas parecía estar suspendido en el espacio infinito, sin embargo llegamos a una zona en que todo es muy parecido al lugar donde vivimos y una montaña se destapa como una inmensa puerta para recibirnos, luego que penetre a la montaña con la nave se cerró, y unos hombrecitos pequeños me recibieron, estos eran muy ingeniosos, una cultura que dominaban la mente y solo con su pensamiento se trasladaban de un lugar a otros y transportaban los objetos en el espacio, no necesitaban mucho de sus pies, manos y seguían investigando las máquinas para controlar la gravitación, los fenómenos de las lluvias, tas tempestades eléctricas y las señales luminosas con un poder increíble, no se requería de aparatos sofisticados de comunicación, tan sólo era el pensamiento para comunicarse entre las personas que vivían en aquel lugar. Hay mucha sensibilidad para estar atentos a todos los peligros, algún poder lo amenaza, de todas formas, sus alimentos son pequeñas suspensiones o extractos de vitaminas, es posible que sus actividades no se paralicen ni de día ni en las sombras.

No me gusta estar allí, traté de volver y una nave muy distinta se me abrió la compuerta sólo energía viaja para retorno, al penetrar pude sentir un calor insoportable y en cuestión de segundos llegué de regreso a las platabandas de la ciudad de Logroño, luego tomé una ruta al oriente y llegue a los cañaverales en las moliendas encontré a la yunta amarrada en un trapiche artesanal y estos trabajaban con mi yunta yo muy enojado dije «devuélvanme» no me repusieron porque no era la hora, me indicaron que luego me rembolsarían, muy irritado por abuso de mis yuntas a los arrieros les quería darles unos trompones, pero éstos se esquivaban y se burlaban de mis amenazas; cansado me alejé y una señora me ofreció un almuerzo y despertó el apetito; me sirvieron de lo mejor, probé la apetitosa sopa y resultó que estaba sin sal, la busqué por todo lado no la encontré de pronto me acordé que llevaba unos granos de sal para mi ganado puse en la sopa y repentinamente desapareció todo y me di cuenta que estaba sentado en un tronco de achupallas, teniendo una cáscara de achupallas en vez del plato de sopa reaccioné que todo era una pesadilla que he vivido, caminé un poco hacia la quebrada, allí estaba mi yunta de toros y emocionado de coraje y rabia los abracé a mis toros lloré de alegría porque recuperé lo perdido; de todas formas regresé a mi casa muy contento de haber encontrado a mis animales; y mi mujer me dijo que me daba por muerto al ver que no regresaba ni había noticias, yo dije «no me demoré mucho, si me fui antes de ayer» y según mi familia eran más de seis meses de mi ausencia, le conté a mi familia de todo el viaje y no me lo creyeron.

LAS LUCIÉRNAGAS

Mis abuelos contaron que hace muchos años, en un lugar llamado Zhadan, de la parroquia San Juan, había una pequeña fiesta de bautizo. En la noche aún guagua grandecito le dijeron que saliera de la cocina y el guagua se puso muy caprichoso y no hizo caso se quedó a dormir en la cocina y a la media noche más o menos escucharon llorar desesperadamente al guagua y en su quejido decía que «un burro misi, me está pegando»; muy asustados al mismo tiempo con un coraje, querían entrar a defender al guagua no encontraban la puerta por ningún lado y lo que nos cuentan que esta puerta era de Tarallas, pero no se encontraba la entrada, la luz de los candiles no querían dar una luz normal, nos dicen que iluminaba de color verde azulado y se apagaba, al ver este fenómeno se pusieron a rezar a Diosito y nada hacía caso, rezaban el rosario y muchas oraciones cristianas y no hacía caso, hasta que una anciana haciendo la oración más poderosa que destruya las malas influencias lo que recuerdan que decía «Adolito Relicario, Dios es el principio y es la eternidad y voz no tienes poder para luchar con Dios sólo a él servirás»; de pronto hizo un terrible estruendo y parece que la casa cubierta de paja se desbarata y aclaró el cielo y la luz de los mecheros se normalizaba; encontraron al niño en el suelo junto a una tinaja, nos cuenta que no habían maltratado al guagua, solo pudieron ver una huella de la pata de mula en la tinaja, al ver estos los papás, padrinos y demás vecinos decidieron bautizar de nuevo al guagua grande, quien había aguantado del galo grande. Por eso ellos saben cuándo hay exceso de luciérnagas algo anda mal y cuando se necesita Adolito Relicario, entonces las luciérnagas van disminuyendo.

El CARAPAN    

Una noche en familia conversando acerca de la desobediencia, un niño se puso caprichoso y no quiso hacer caso a su madre se quedó a dormir sólo, su madre se fue al dormitorio; en la noche no se sabe cómo, luego de decir que si no me haces caso te llevará el Caranpan pero el niño más caprichoso se puso, entonces lo dejó en la cocina y de manera misteriosa fue llevado a un lugar lejano y lo dejo en una cueva del precipicio, sobre la misma había un camino que siempre viajaban de un lugar a otro y desde la cueva se escuchaba las pisadas del caballo y allí pasó por algunos días gritando a que alguien viniera en su ayuda. Un viajero había escuchado los gritos desesperados del niño y bajando de su cabalgadura se acerca al filo del abismo y mira al niño que estaba sin poder salir de la cueva. El viajero compadecido sacó utilizando unas cuerdas de cuero, haciendo que el niño se atara la cintura y lo sacó del abismo y lo llevó a la casa de su madre, el niño hizo promesas de no desobedecer otra vez a su madre y ella a su vez lloraba de alegría al tener de nuevo a su hijo en la casa y agradeció mucho al viajero que lo liberó de la cueva.

LA BRUJA VOLADORA

Una bella mujer se casó con un joven hermoso. Al pasar unos días descubrió que su mujer no estaba junto a él en las noches. Se acostaban juntos y la sorpresa era que cuando su marido se dormía ella se levantaba muy despacito, lo cobijaba con cuidado y luego se iba. Una noche decidió hacerse el dormido y la mujer, como siempre le dejó en su cama, el marido se levantó y con cuidado se sacó las ropas interiores y cogió un paño blanco se puso en los dos hombros sacó unos recipientes que contenía unas aguas verdes que eran traídas de una laguna; de pronto dijo unas frases, se subió a las vigas y luego al techo de la casa y se fue, El marido quería saber dónde se iba, trató de pronunciar las frases que dijo la mujer y no pudo, luego a muchas horas de esperar regresó y se disgustó mucho su marido por ello le ofreció llevar a donde iba.

Una noche de luna llena le llevó a su marido volando y llegaron a una inmensa laguna, más o menos a la media noche, desde distintos lugares llegaron a la laguna todos se peinaban con peines de oro y de repente apareció un chivo en la mitad de la laguna y éste con gritos de chivo iba caminando en dos patas y alzado el rabo lo hacía besar el trasero a todas las brujas y le tocó el turno al hombre y este muy enojado en vez de besar el trasero del chivo sacó un puñal pronunciando la protección de Dios, lo clavó en el trasero del chivo, al instante desapareció todo y se quedó sólo en la mitad de una inmensa laguna que no tenía fin, no podía salir a ningún lado y ahí en una isla pequeña pasó mucho tiempo, venían unas aves a darles de comer eran puntuales en las horas de la comida. Un cierto día dijeron las aves regresa a tu casa saca al hombre, porque tu mujer se va a casar con otro hombre, están hechos todos los preparativos de bodas porque el marido que tema antes es posible que se había muerto en el viaje y no regresaba, además les dijo que cuando llegue a su casa debe irse a la cocina, pedir un poco de caldo de reses y luego darle su merecido a su mujer por lo que había hecho, así que le dijo que hoy vendrán tres vientos y en la tercera te vas alzando las mano y cerrando los ojos y así llegó, a más de un año de haber desaparecido.

EL JARDÍN MISTERIOSO DEL PIZHI

Doña Clotilde Tigre de 76 años nos cuenta con nostalgia lo vivido

«Mi marido Pedro trabajaba en la ciudad de Guayaquil, quien se había dedicado al alcohol y regresó a la casa muy enfermo, adolorido de las rodillas, yo no sabía cómo curarlo, me fui donde mamá Bartola Amay, la que entendía de medicinas y de hierbas para curar a los enfermos, Luego de revisar la orina, me dijo que fuera a buscar flores en los cerros, que suba al Pizh y luego pase Guatachi que recoja todas las flores y al regreso para prepararlas. Me dedique a buscar las plantas curativas, así desayuné, cargué a mi pequeña niña y a la otra niña la dejé en casa tenía unos cuatro añitos; en mi búsqueda me acompañaba un lindo perrito pequinés, subía y subía hasta llegar a la cumbre recogiendo algunas flores como los gáñales, inquiles, pimpinelas, entre otros; de pronto apareció entre las pajas un camino empedrado en especie de láminas muy parecidas a las baldosas, tenía una distancia de unos doce metros aproximadamente y caminé sobre ella y a los lados había más pajas y luego aparecieron árboles frondosos y a la mitad un jardín muy hermoso con claveles muy floridos, lo que yo iba arrancando, habían muchísimas flores, yo traté de recolectar más de ellas, de pronto sentí que el suelo se hundía como un pantano y el perro empezó aullar, se me estremeció el cuerpo y con cuidado regresé por las piedras por donde entré, me fui por la parte occidental para dirigirme al otro cerro y de pronto apareció una nube en forma de una bola y me iba siguiendo en lo alto, cuando llegué al otro lado al igual encontré un árbol muy florido conocido como Zhiñan y allí había unas flores enredadas conocidas corno Sedas, las arranqué y las llevé con algunas de las flores que aparecieron en el camino, luego regresé por los caminos que bajan por lado de Chusquín y de pronto empecé a ver unos hilos de agua que bajaban desde las nubes que me seguían y así empezó a llover con una tempestad, cuando estaba cerca la quebrada de Gapancay el agua que corría por el camino me cubría los pies y la niña lloraba porque tenía frío estaba mojada y cuando pasé la quebrada la mayor sorpresa era que en este lugar no había llovido de todas formas llevé las flores y le mostré a mamá Bartola, la que quedó muy admirada al igual que mi marido Pedro y con ello me curé de aquella enfermedad Una vez le conté a mi vecina lo sucedido, y ella me dijo: «las nubes lluviosas querían quitarme las flores». La verdad lo recuerdo cuando miro los jardines y me dan ganas de llorar al recordar los jardines de mi cerro Pizh»

TAIRA PANCHO Y LAS PILETAS EN EL CERRO DE PIZHI

Un día caminaba por el cerro del Pizh, de pronto apareció un hermoso jardín y al fondo una pileta de piedra y en ella caía unos chorros de agua cristalina, me acerqué al jardín y arranqué un clavel y cuando alcé la vista bajaba haciendo remolinos de la nube goteando aguas y miré a la pileta, esta se hizo de color sangre lo que me asusté y bajé corriendo hasta Bacpancel y el cerro se ensombreció y cayeron ligeras lloviznas, así me hizo asustar el cerro.

Mi abuela cuenta que en el cerro había una tinaja y cuando me iba a pastar los borregos estaba allí, yo siempre jugaba destapando esta tinaja y de jodido gritaba metiendo la cabeza porque al gritar de la tinaja quedaban retumbando los cerros en forma de ecos, bom, bom, bom… boom; así que un día le avisé a mi papá y lo llevé a casa para que llevara la tinaja, pero cuando mi papá llegó para llevar la tinaja ya no aparecía y cuando estaba sólo de nuevo asomaba, otro día regresaba del cerro y estando cerca de Bacpancel cuenta que había visto un pilo de naranjas dentro de una puerta y cerca de la puerta estaban otras naranjas bien amarillitas, cuando me asomé a coger, una Voz misteriosa desde el fondo de la montaña dice ¡deja! y muy asustado me alejé y nunca más había aparecido ninguna cosa de misterios.

 

SUEÑOS CABALÍSTICOS

Para cruzar una laguna había que pasar muchas penalidades apoyarse en cuerdas y por fin con esfuerzo sobrehumano se llega hasta unas vigas inmensas luego se cruza una inmensa travesía hasta un campamento de ingenieros eléctricos donde están equipados de todo tipo de maquinaria y accesorios modernos, luego de experimentar quise regresar a mi lugar de origen y en la travesía había que construir una nave para surcar el lago y no quedaban más recursos que las ovejas y de pronto la tierra me consume los animales y quedan sólo las columnas vertebrales los esqueletos y con ellas había que construir; lo que era imposible construir, la ya al atardecer no se podía quedar en este lugar porque todo consume esta maldita; y al llegar a mi cansancio al campamento sólo me ofrecían un plato comida que brindaba unos funcionarios Sor Teresa Chacón y Henry Ramos.

 

LOS PODERES DE UN GATO

Los hombres de mi pueblo de san Juan se iban a buscar vida en otros lugares, muchos años cuando no había el transporte mecanizado había que emprender de muchos días para conseguir sustento familiar, se iban al oriente o a la costa con muchas penalidades; había que preparar los víveres lo principal era el tostado o semi- cocinado, las habas, los chicharrones, máchica, panela, no que olvidarse del tabaco, la sal y el eslabón para hacer el fuego; y los viajes recorrido eran de unos ocho a quince días al lugar de trabajo; en el camino muchos peligros porque habían asaltantes y además las fieras nocturnas, era recomendable llevarse un gato en los viajes, porque el gato defendía de los tigres y mataba con su poder hipnótico; mis abuelos decían que moviendo la cola, sus y una profunda mirada lo fulminaba al tigre; y así se sentían seguros en el descanso o luego de recorrer muchos kilómetros al día, desde lejos se trae oro y especerías.

En el río Zamorana brillaba el oro en la playa, no se podía recolectar mucho porque a igual había persecuciones de jíbaros y para hacer amistad con ellos había que brindarles tabaco y tomar la chicha de yuca masticada por las mujeres de los y por desgracia uno se enamoraba de una de las jíbaras, ellas perseguían rastreaban el suelo, olfateaban al igual que un perro de casería y daban alcance huía y se llevaban la cabeza, la curtían y la reducían al porte de un puño de mano, llamado sansas.

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